¿Y si nunca tengo tiempo?
Una excusa es una historia que se repite mentalmente incluso cuando no nos damos cuenta. En cuanto a hacer yoga u otra práctica en casa se refiere ¿Conoces tu historia alrededor del tiempo? ¿Sueles pensar que “no tienes tiempo para hacer yoga, meditar, ir a nadar, correr…?
A día de hoy jamás me he encontrado una persona que no diga que “está muy ocupada.” Vamos por la vida con la agenda siempre llena y parece que por más que avancemos, siempre viene algo nuevo que ocupa nuestro calendario. Pero si lo piensas, todos tenemos el mismo tiempo al día: 24 horas. Entonces, ¿cómo es posible que algunas personas consigan “sacar” tiempo para mantener una rutina saludable durante la semana y otras no? ¿Por qué será?
Yo hoy te invito a reflexionar sobres estos dos aspectos.
1.El tiempo no se “saca”, se prioriza. Es muy probable que ya hayas escuchado esto, pero merece la pena repetirlo. La gente que consigue crear un hábito saludable de ejercicio (ya sea para el cuerpo como el yoga o para la mente como el mindfulness) prioriza esta actividad. En vez esperar a cuánto tiempo libre queda después de 8 horas de trabajo al final del día.
Decide cuándo, cuánto y cómo vas a dedicarle tiempo a tu salud la noche anterior o a primerísima hora de la mañana. Algo tan sencillo como priorizar esta actividad te ayuda a mantener un hábito saludable y a respetar los ritmos de tu rutina durante la semana. No esperes a que el hueco te llegue, búscale tú el hueco deliberadamente.
2.Seguro que algunos de vosotros estáis pensando: Vale, Ana, pero es que yo de verdad que no tengo tiempo para hacer nada. Cuando me doy cuenta de que estoy teniendo esta historia mental siempre cuestiono cuánto tiempo estoy dando por sentado que necesito para hacer algo por mi salud. ¿Estoy pensando en 30 minutos o 1 hora o 2 horas?
El asumir que no tienes tiempo para nada lleva implícito un tiempo en concreto. ¿Sabes de cuánto tiempo estás hablando? En cuanto lo averigües te invito a lo siguiente. Sea cual sea el tiempo que consideras que deberías tener para hacer ejercicio tíralo por la ventana. Sí, sí. Como lo oyes.
Olvídate de esa cifra. Y hazte la siguiente pregunta ¿de cuánto tiempo dispongo hoy, mañana o esta semana? Si la pregunta se queda sin responder entonces céntrate en algo más concreto como ¿tengo 5 minutos? ¿o quizás 10 minutos? ¿tan solo 1 minuto? Sé realista y acepta tus circunstancias. Si tan solo tienes 1 minuto ¡Genial! ¿15 minutos? ¡Estupendo!
Se trata de plantar una semilla y de crear el terreno más adecuado para que ésta florezca. Todo, incluso 60 segundos, es mejor que nada. Si no me crees aquí te dejo varias prácticas de yoga y meditación de corta duración para uno de esos días en los que “no tienes nada de tiempo”:
Espero que estas reflexiones te ayuden a derribar y reconstruir otras historias mentales más saludables y duraderas alrededor de tu práctica de yoga y mindfulness.
Abrazos virtuales,
Ana.






0 comentarios