Table of Contents
El precio de decir siempre que sí.
¿Cuál es el precio que pagas cuando siempre dices que sí a los demás?
Si eres de esas personas a las que les cuesta decir que “no” y respetar sus límites, es posible que nunca te hayas planteado esa pregunta ¿cuánto cuesta decir siempre que sí?
Evidentemente no estoy hablando del coste económico.
Estoy hablando del precio que pagamos con una moneda mucho más importante e intangible. Nuestro coste emocional.
La verdad es que decir que “no” es algo que cuesta. Sobre todo, si te han educado para atender las necesidades de los demás por encima de las tuyas – una característica muy común en la socialización de las mujeres.
Cuando interiorizas que las necesidades de los demás son más importantes que las propias decir que “no” viene acompañado de muchos miedos:
¿Y si se lo toma a mal?
¿Le haré daño a la otra persona?
¿Generaré un conflicto sin quererlo?
Cuando sucumbimos a nuestras dudas y les hacemos caso sin explorarlas solemos hacerlo a un precio muy alto.
Porque el coste emocional que solemos pagar cuando siempre decimos que sí es el de la rabia, la frustración, la falta de confianza, un sentimiento de tristeza, de ansiedad, de soledad.
Cada vez que noto cierta resistencia a decir que “no” me acuerdo de un planteamiento que ofreció mi profesor Oren Jay Sofer en uno de sus cursos de comunicación no violenta online.
Imagina por un momento que una persona a la que quieres mucho siempre te dijera que sí. A todo. Alguien que siempre estuviera de acuerdo contigo. Una persona que nunca mostrase una opinión contraria a la tuya.
¿Confiarías en esa persona?
Y es que decir que “no,” cuando se hace con empatía, es un gesto de honestidad y compasión.🫶 💜
Por eso, si te cuesta decir que no, acuérdate de esta pregunta ¿cuál es el coste emocional que estás pagando cuando siempre dices que sí a los demás?
Imagen de Pavel Danilyuk.







0 comentarios